El Valle de la Esmeralda, sus aldeas y parajes constituyen un verdadero espectáculo ante el Iris de quienes -tienen la dicha de contemplar su paisaje y sus tradiciones, ricas y abundantes desde su ancestro hasta -nuestros días.
Yo me descalzaré porque quiero ser dichoso al sentir la frescura de tu noble, generoso y fértil suelo. Empezaré por las quebradas laderas de San Jasé Caben pasando por los sombreados senderos de Entre
Ríos para luego caer a los Molinos de Trigo, lugar soñado e inolvidable especialmente por sus conciertos de sensontles y otras aves canoras.
Tomaré un chapuzón en el Rio Nahualá y recordaré con pena los tiempos de antes, los besos de una India morena cuando éramos estudiantes. Agarraré mi chirimía y al ritmo de sones vernáculos me deslizaré desde Champollap hacia Corral Grande y Provincia Chiquita para contemplar de cerquita del Río Naranjo su nacimiento y más abajo su primer asentamiento.
Feraces suelos ofreciendo dulces jocotes, grandes aguacates y sabroso café. De El Cedro y Alta Vista me traslado a San Pedro Petz y le brindo pleitesíaadmirando sus ceremonias y sus mujeres ataviadas de cortes amarillas; güipiles, chachales y en sus dedos, de plata los anillos.
Pasando por El Tablero con el sonido del tun me internaré por entre las veredas empinadas de accidentados cerros para llegar a estrechar la mano de los valientes moradores de Sacuchún. Seguiré mi travesía rural por la Grandeza y acompañado de amigos y familiares y con un toque de cusha en el corazón, gozosos observaremos el baile de El Pregón.
Es en San Francisco Soche donde los aborígenes tejen gustosos de noche trajes típicos color de gualda que lucirán en la feria las doncellas del Valle de la Esmeralda. Bañaré mi mente y mi cuerpo en El Agua Tibia y paulatinamente me encaminaré a la ciudad para recordar y recorrer sus calles paso a paso; piedra a piedra contemplando entre mis manos la belleza de la Florecita de Retama y gritando con ímpetu a los cuatro vientos; Soy el Shecano que te ama.
Cruzaré la Calle Veintinueve de Junio y saludaré a mis amigos del alma de la Calzada la Independencia, momentos que aprovecharé para ir silbando las composiciones de mi gente; quizá al sentirme cien por ciento shecano se me rueden las lágrimas de emoción, pues al llegar a los Jazmines y Llano Grande me esperan para Bailar Llorando el Baile de la Paach o tal vez Los Pajaritos de Ixhual.
No me importa el cansancio, regresaré por angostas callejas empedradas hasta llegar al mercado, quiero saborear shecas y chuchitos acompañados de un batidor de humeante y reanimante café. Llegaré al Salón Jardín Sampedrano y rememoraré momentos, amigos y festejos; bailando y escuchando a la QuicheMayam, a la Voces de Selva, a la Juvenil Campanitas, o quizá a Marimba Orquesta Los Conejos.
Recorreré los caminos de El Mosquito para luego continuar por San Agustín Tonalá y compartir su fiesta agostina. Recrearé mis sentidos disfrutando la belleza de San Juan El Pozo y la Parroquia con su antiguo Templo y su campana Centenaria que data de fechas inmemorables. Desde el cantón San Sebastián y San Miguel, llegaré a Santa María haciendo muchos compadres y comadres rompiendo cientos de cascarones multicolores en el famoso Carnaval.
Concluiré en el cantón San Juan de Dios y su vieja Araucaria fiel testigo de mis años mozos, que hurgando vive en mis tímpanos dulces cantos, la que hoy me ve altiva llena de encanto, quizá mañana me verá pasar hacia el camposanto, porque es allí donde marca el camino hacia el fin de la vida, porque ese es el destino de todo mortal yerto; pero desde allí te amaré tierra querida, aún después de muerto
SAN MARCOS LLORO TU PRESENTE Y AÑORO TU PASADO..jpg)
San Marcos: siento que tu tiempo es mío y me introduzco en la profundidad de tu abolengo, para cantarte pueblo amado, pueblo exornado con fusias coloridas colgando como aretes, en tus paredes de adobe y corrales de cañas de milpa, donde también se trepan amorosamente los choreques y las buganvillas.
Inhalo tu aliento a alamedas y siento que me pierdo en la nada; contemplo la lozanía de tus cerezas, percibo el aroma de tus pinadas. Te conozco desde antes, por eso te llevo clavado en el corazón y en el recuerdo.
Te conozco como conozco la palma de mi mano, como distingo el olor del membrillo y del manzano; la dimensión de tu valle, cada hoyo, cada apodo, cada balcón de hierro retorcido de tus calles. Desde el Chivisgüé con el pata hueca hasta por allí con Rufino Cotoli voy cantando mis Coplas, delirando con el candor de la Rojasianthe Superba, donde celosamente los gusanos de seda preparan sus hilos de oro y plata, paratejerte los versos mas tiernos y dulces, e hilvanarte las prosas mas hermosas.
San Marcos: paisaje universal pringueteado de magia y hechizo, pintado de clorofila policromado de arco iris, donde los geranios se mecen en suavevaivén en los traspatios de tus antañonas casas de bajareque.
Me asaltan los recuerdos y generosas vienen a mi mente las inconfundibles notas musicales de "Las callecitas de San Marcos", que un día lleno de satisfacción Efraín Lamadrid untara sobre el lomo sagrado de la marimba de "Los Chatos".
¡Ay Candacuchex de mi alma! ¿qué haz hecho para que todo aquel que te visita se quede clavado en tu pecho? y ¿todo mortal que en tu noble pueblo nace el mismo le sirve de lecho?.
Tus atardeceres son magníficos cuando el raudo foco ilumina sutil a los erectos centinelas que te custodian, y pinta de añil a los colosos: Ixtagel y Serchil.
El León ruge y su aliento sabe a melocotones será porque en mi eterno vagar instantáneamente recorro los cantones; desde allá con "los clavos" hasta allá con los cotones.
Y así continúo por las calles llenas de hoyos y lodo, gritando a los paisanos su apodo. Las perlas de le lluvia rie gan tus feraces suelos, se respira un vaho con olor a tierra mojada; nacen las cerezas, y la natura orgullosa exhibe sus grandezas.
San Marcos; Lloro tu presente y añoro tu pasado. Cuando en tu pentagrama musical veo brillar las estrellas que se unieron y formaron una ':Galaxia" que aún brilla en nuestro cielo. Quién no recuerda a Poncho Villagrán+ (teclados), Ramiro Mérida Reina (bajos), Oscar Juárez (batería), Juan Arturo Díaz (requinto) y Beto Barrios (guitarra).
Siempre en tu cielo azul otras estrellas se unieron formando nuevas constelaciones; una de ellas llamada: Ronivan's y sus luceros fueron; Roní Delgado+ (batería), Ivan Delgado (teclados), Yurico Delgado (bajos), Isaías 0rozco (sax) y Ligia Arreaga (vocalista).
Una pléyade se unió y formó " Limón Dulce" los cometas que aún siguen refulgentes con sus destellos son; Tony Maldonado+ (loco), Marcos Ruiz (león), Mario Ruíz (canario), René Vega (pollo) y José Alfaro (manotas). Sin olvidar a los antecesores magos de las guitarras del "Trío Marquense", Roberto de León Reina (rata), Carlos Arango y José Luis Arango (chinchorros). Por eso tu cielo está chorreando estrellas, porque tus hijosestrellas son.
El viento perfumado silba tu nombre y sacude los árboles de tu huerto; los frutos caen sobre dorados trigales diseminando sus semillas, es el caso de Martha Cristales que nos deleita con sus poesías.
Otro fruto cae hacia un costado mostrando abierto el corazón, es Guty Alvarado famoso en la canción.
San Marcos; Crisol en donde se funden los sueños más hermosos rodeados de hadas y querubines, rosas y jazmines para la persona amada.
San Marcos: Amalgama de metáforas y nardos; mezcla de néctares de frutos y sentimientos de bardos, que escriben en alto relieve tu nombre con polvo de luna y estrellas.
San Marcos; Sinfonía de cenzontles y guarda barrancas endulzando los tímpanos en el eterno conservatorio natural de "la lencha y la alameda cuache".
Se arrima el equinoccio primaveral y tú te vistes con
la belleza de las flores y el aroma de los limoneros; momentos que aprovecho para escribirte lo mucho que te quiero. Porque decir San Marcos, es decir: barriletes, tipaches, miel, judas, palatzá, I.N.M.O., cofradía, bollos, horchata, taba, sentadas, tamales con carne, posadas, olimpiadas de San Francisco, Salón Quetzal, atol de nixtamal con gengibre.
Decir San Marcos, es decir: Cultura, pincel, poesía, taller, escuela, partitura, corazón, beldad, sentimientos, añoranza y llanto. Al pueblo que quiero tanto.
Escribe: René de León Ángel.
Abril de 2009